A finales de los años 90 un grupo de creativos decidieron crear una marca de bisutería y complementos que rompiese con lo que existía hasta ese momento. Una nueva firma que no siguiera las tendencias y que tuviera una filosofía y personalidad propia.
El proyecto se basó en una idea utópica, fabricar únicamente 50 unidades de cada modelo, de manera que quien tuviera una pieza tendría una de las 50 existentes, de ahí el nombre de la marca.
Esta utopía se convirtió en una realidad gracias al original diseño de sus colecciones y, con el tiempo, se decidió ampliar horizontes para que más de 50 personas pudieran incluir a Uno de 50 entre sus favoritos.
Además, como agradecimiento a nuestros seguidores más incondicionales y, para mantener viva la esencia de la marca, seguimos ofreciendo Ediciones Limitadas de 50 piezas para coleccionistas.
Nuestras colecciones no siguen tendencias ni en modas, son piezas que desprenden un diseño único, rotundo y atemporal.
Los diseñadores se inspiran en los detalles cotidianos del mundo que les rodea para crear objetos con personalidad, sorprendiendo todas las temporadas a nuestro público con piezas de estética inconfundible.
La originalidad, creatividad y personalidad propia son las claves de nuestro éxito.